jueves, 19 de marzo de 2015

FELICES


Feliz día del padre,
aunque  no haya día real
que compare
crear una hija libre
como una ola en el mar
con la fecha fija que se ríe
en el calendario sentada de lo convencional.
Felices los que crecimos
con una vela
desplegando nuestro destino
y no con una cuerda
atadísima a las frustraciones
y deseos de la sociedad.
Felices los que cantamos
canciones francesas sin darnos cuenta
y leemos con tapas duras
páginas que una vez
tildaron de oscuras
y hoy nos dejan ver
por donde navegar.
Feliz el nuevo padre
que arde cuando sabe
que la perfección
es de cobardes
que siguen a los demás.
Feliz por tener por eso,
el corazón
contento.
Feliz por estar con ellos
cada tarde
y dejar el dinero
a los que no quieren conocer el secreto.
Feliz mi compañero,
feliz yo por tenerlo.
felices los niños
que tuvieron abuelos;
felices los hijos
a los que dejaron, a los que dejaremos,
seguir su camino
y alzar el vuelo.

CruzadoC
 





lunes, 9 de febrero de 2015

ESPERANZA



Resumir lo que ha sido para mí participar en este proyecto es muy difícil, igual que es muy costoso recopilar en unas líneas tantos años de amistad. Conocí a Antonio Revert  Lázaro en la escuela judicial después de tres años encerrados preparando las oposiciones de Secretario Judicial de las que salimos vencedores, pero no indemnes. En el Madrid de otra década  nos conocimos y  rápidamente la poesía, más que el Derecho, nos hizo amigos. Compañeros de pasión y de profesión, como le gusta decir a él. Se acabó la escuela y uno se fue a Güimar y la otra a Almuñecar, cada uno de los dos se casó, tuvo  hijos y mantuvo la amistad como pudo. Pero, como "quien tuvo retuvo", el 31 de diciembre de 2013 recibí un mensaje en mi móvil y recuperamos lo que no debió perderse nunca. Por eso, cuando me propuso hacer el prólogo de su libro, por fin publicado, " Diego contra la oscuridad", la respuesta fue sí. Hubiera sido sí siempre. De la misma manera que fue "sí" a la invitación a presentar su obra en Madrid. 

Este fue más o menos mi discurso en una librería, " La Marabunta", que no olvidaré nunca. Luego siguió él con sus versos destapando la caja roja que devoramos sin pensar en los niños trabajando en la Costa de Marfil; con sus rimas sobre el mundo por cuyo cambio piensa luchar para no dejárselo igual a su pequeño Diego, para que no tenga que marcharse de una España en la que ya no haya opciones.

Gracias amigo, por esta oportunidad, por tus versos valientes, por atreverte a lanzarlos a los leones, por el perdón que se cobija en las redondeces de tu caligrafía, por poner a los secretarios judiciales en este mundo el nombre de ángeles, por darle voz a "los dedos diminutos" que trabajan en las plantaciones de cacao, por hacer responsables a los responsables. Pero sobre todo, gracias por la esperanza que, tímida y vergonzosa como yo, habla con la mano en el estómago para que no le tiemble la voz, desde tus páginas, desde el prólogo que le dedicaste a mis hijos :"brindando por un cielo azul enorme para Diego, para Miguel y para Javier, sin lugar para la oscuridad"

Y aquí va, como no podía ser de otra manera, mi soneto para "Diego contra la oscuridad"
 

 
 
Viejos amigos. Nuevos versos. Madrid.
Muchos recuerdos. Diez años. De todo.
Esa mesa aguarda un codo, tu codo.
Tu corazón semanas suplicando: "id".
 
Mi pluma haciendo de un discurso su ardid
para poder decir "gracias" de un modo.
Empiezo a hablar y mi miedo podo.
Tu poesía cabalga como El Cid.
 
Las palabras te brotan de la boca
como un niño que nace a la esperanza.
Tu caja roja se abre y la poca
 
luz que alumbra ya en occidente alcanza
y rebota en la botella sin copa.
Contra lo oscuro por "Diego" una lanza.
 
CruzadoC

jueves, 8 de enero de 2015

LADY MÍA


Dicen que el duelo, cuando perdemos a alguien, dura dos años.  Así que yo, que desde que empecé a preparar las oposiciones vivo pegada a un cronómetro y me paso los días haciendo cálculos numéricos y reglas de tres para todo, esperaba como agua de mayo este ocho de enero del año 2015 porque pensaba que, transcurridos estos veinticuatro meses, ya no la echaría de menos ni sentiría dolor. Tamañas decepciones las que nos llevamos cuando nos comparamos con la generalidad. Después de este tiempo la única conclusión que saco en claro es la de que sigo queriendo dedicarle versos porque nunca dejaré de necesitarla ni de tener morriña de su vida en la mía.
 
Lady Laura es una canción que Roberto Carlos dedicó a su madre y que nos encantaba bailar a las dos. Le tomo prestado parte del título y un verso para escribirte estas rimas, Lady mía.
 
Sueño todos los días
con volver a ser la niña
de veinte años
a la que enseñaste a arrasar
con el estropajo
de la risa
toda la suciedad
de la vida;
y pedirte
que me invites
a tu galería
y veamos juntas
caer la lluvia.
 
Por las noches quiero
recuperar tus palabras,
como si tuvieran alas,
"que se rompa
la copa
de tanto usarla;
quien dijo que hay mañana;
el dinero no sirve para nada;
que hereden usadas
tus sonrisas".
Nunca podré dejar de necesitar
"tantas cosas que de ti necesito escuchar" .
 
Lady mía, vuelve otra vez,
vente a Santander;
lady mía,
llévame a Galicia.
 
Tantos problemas,
tantas angustias, tantas penas...
descolgando el teléfono hablarías:
" nunca llovió
que no escampara, ¿ es o no?",
lady mía.
 
Cuando empezaba a ser mayor
y podía llorar en tu corazón,
en mis horas duras
y en las nostalgias frías
daba por segura
tu amistad,
lady, lady lady, mía.
 
CruzadoC

lunes, 29 de diciembre de 2014

QUINCE AÑOS TIENE..GRATITUD.


Desde hace algunos años ya pienso que la fórmula que casi acierta con la Felicidad es la gratitud, que no vanidad, ni exhibición. Sólo echar una mirada al año que se va y rescatar las imágenes de los momentos que representan aquello por lo que podemos decirle a la vida: GRACIAS. Todos tenemos cosas que no son tan buenas, pero la luz de las que si lo son hace que aquellas se conviertan en motivaciones para mejorar, en razones para comprender, en pasados que soltar y perdonar o en  retos para superarnos. Le deseo a todo el mundo que lea esto gratitud, gratitud y gratitud, además de un brillante año nuevo. Gracias


Gracias, dos mil catorce
por el inicio de tu año
junto a los mayores,
junto a los pequeños,
junto a los consejos,
junto a lo más parecido a lo eterno.

gracias por haberme reinventado
tras el azote de la muerte
que, como siempre, toca en suerte,
con el tic tac del marcapasos
que la risa de una amiga
instaló
en mi corazón;

 
Gracias por la nostalgia
de una causa perdida

 
Gracias por una nueva vida,
por unos ojos que sonríen
como el carpe diem,
como si pudiera ser verdad
que esto no será jamás
un valle de lágrimas,
gracias por las páginas
que no sabía que leería.
 
Gracias a ti,
que me acompañas
sólo porque me amas.
y no por pocos versos
eres menos;
quizá,
seas el que más.

 
 
Gracias por Venecia,
todavía en pie
tan bella como fue;
gracias por la cámara de fotos
que usa ella,
que me mira con los mejores ojos
cuando yo no quiero que nadie me vea.

 Gracias por el trabajo,
por la toga heredada,
por amarlo,
por la vocación entrecortada.
 
Gracias por un sueño que ahora se abre paso,
porque no quiso coger ningún atajo.
 
Y gracias por lo que viene,
porque quince años tiene
el año nuevo.
Y podemos vivir para verlo.
FELIZ 2015

CruzadoC

miércoles, 24 de diciembre de 2014

LO IMPOSIBLE


LO IMPOSIBLE

Lo imposible, 
otra Navidad con tu sitio igual
en la mesa;
y te ha vuelto a tocar a su lado.
Lo imposible,
que las ausencias no fueran carencias
que has llorado;
y ahora mis manos le piden a una estrella
que antes no había.
Lo imposible en esta vida, 
que la vida siga;
y ya estamos en otro año.
Lo imposible,
querenos siempre;
y siempre es sólo el presente
inyectado en la sangre.
Lo imposible,
que nadie pase hambre.
Lo imposible,
volver a ser niño;
y ahora juego
a las marionetas de hilo 
y a los pompones hechos
de su ruído
cuando se ríen.
Lo imposible,
que la amistad me salvara,
que todos se salvaran;
y yo me caí al agua con un chaleco naranja.
Lo imposible,
que las cosas sencillas 
nos hicieran felices.
Lo imposible,
lo imposiblle se consigue.                                                                                

FELIZ NAVIDAD
 


CruzadoC

martes, 4 de noviembre de 2014

ITALIA


Cuando se tiene una edad y responsabilidades de todo tipo hay un momento en que las cosas que antes hacíamos de manera fácil se hacen muy costosas. Una de ellas es viajar, ya no eres capaz de hacerte el inter rail con una mochila y ya no dispones de tantos días libres en el trabajo o en la vida familiar. La verdad es que carezco de mucho tiempo libre, pero también de muchas amigas dispuestas a irse conmigo al fin del mundo. Por eso me embarqué con ella rumbo a Italia  tres días, en mi caso a conocer Milán y a reconocer la Venecia que visité hace años, siendo casi una niña que empezaba a desplegar velas.
 
En nuestro primer día en Milán fuimos directas a la joya de la corona, como lo llaman las guías, "El Duomo". Al salir de la estación de metro, con el mismo nombre, vi una de las Iglesias más imponentes de mi vida, con boda incluida;

  y no sabría decir si es más bella por dentro, en lo alto (después de saltarnos cientos de escaleras, gracias al ascensor, por supuesto, y subir hasta lo que me pareció el cielo) o por fuera a ras de la plaza. Después visitamos las galerías Emanuele II  y cumplimos el ritual de dar tres vueltas sobre las joyas del mosaico del toro, que está en el centro, además de admirar escaparates de los bolsos más caros de la historia; y caminamos y caminamos por corso Vittorio Emanuele viendo comercios más asequibles hasta llegar al Teatro Scala.

 
Y vuelta a coger el metro a  la zona de San Agostino por ser nada turística y estar tan lejos del bullicio y de los precios extravagantes como cerca de las pizzas gigantes que comimos. Por la tarde al "Castello  Sforzesco" y sus jardines con una helado italiano en nuestras manos, lo necesario para
 
 





reponer fuerzas para una noche de "spritz" (la bebida italiana típica por excelencia) en Navigli, antigua zona obrera con canales ya no navegables y actualmente zona de marcha por excelencia.



Al día siguiente rumbo a Venecia dos horas y media en tren desde Milán. Mereció la pena porque salir de la estación y ver lo que vimos será uno de los paisajes que guardaremos para siempre en las retinas, no sé puede describir.

Por cosas como esta, por cosas como la posibilidad de navegar el Gran Canal, piensas a veces que en esta vida hay tanta belleza...



Poco se puede decir de esta maravilla que no se haya escrito ya. Prohibido colgar candados con nombres de enamorados en el puente Rialto para salvaguardarlo. ¡Cuántas cosas en un día! La catedral y la plaza de San Marcos escuchando la música que creaban los violines, subir al Campanile, Rialto, ver pasar riadas de gente quieta quieta en el puente de los suspiros...



 
 
comer unos canelones de espinacas en un lugar llamado "Torino" y, sobre todo, perderse por la las calles y puentes de la bella Venecia (que es, a mi modo de ver, la mejor manera de conocerla), comprar cosas únicas;

 
 
 y, la anécdota del viaje, bajarse en marcha del lento vaporetto para correr a oscuras, y siguiendo las indicaciones ("Ferrovia") señaladas con flechas en las fachadas, toda un aventura irrepetible tipo "El Mercader de Venecia" para no perder el tren de vuelta por haber calculado mal el tiempo a la vera de otros dos Spritz.

Pero, como siempre, lo mejor: regresar con un equipaje de mano lleno de recuerdos para seguir haciendo rodar la amistad por todos los aeropuertos que nos quedan por recorrer; y empezar una nueva etapa renovada con los que te están esperando y a los que tanto has echado de menos...
 
La Italia de ayer otra vez en mi alma:
viejas conocidas, veinte años más;
envejecimos como lo demás.
Las dos, "El Duomo"( nunca tendrá calma),
 
un castillo, un helado entre la palma,
amigas y el reloj tiene un as
que enseña cuando miramos atrás.
Pero somos más que listas y ensalma
 
nuestra amistad las memorias canosas
con el futuro que aún nos espera:
más bebidas en Navigli espumosas.
 
Venecia siempre bella era lo que era
cuando se juntan todas esas cosas
que hemos vivido las dos desde otra era.

CruzadoC

Le dedico este post a mi compañera de viaje y de vida, Mery. Va por nosotras

jueves, 18 de septiembre de 2014

UN HIJO A UNA MADRE

 
Una de las ventajas de ser poeta son los demás poetas, esos amigos que de vez en cuando te envían versos como estos y descubres, entre el humo, que tu trabajo como madre, tan poco agradecido a veces, simplemente merece la pena. Estas son las palabras del poeta Arturo Maccanti, recientemente fallecido,  a su madre. Para todas vosotras que ya sabéis de lo que hablo. Gracias a mi amigo Antonio por mandármelo.

Si alguna vez fui príncipe de la luz fue en tu reino... Me coronaste con tu risa en la tibia arboleda de tus brazos. Hiciste para mí rosa la rosa, pájaro el pájaro y cetro la alegría. Agotaste los ojos mirándome dormir. Por esto acaso fueron tan hermosos mis sueños. A manos llenas me trajiste el mar, ya para siempre compañero mío. Fue mi primer paisaje el color de tu falda y tu voz la primera canción de mi existencia. La huella de mi pie cupo en la tuya. Tú eras la dicha y yo te perseguía con mi pequeño corazón de niño por las orillas de los mares. Durante mi reinado el sol nunca se puso y el mundo estuvo acorde. ... y un día te perdí sin saber cómo, sin saber dónde, sin saber por qué. Luego fui destronado. Me golpeó el dolor con guantelete de acero en pleno rostro. Fui conducido al mundo, encadenado, humillado y cegado, hambriento y mudo, en la anónima noria de la vida. No se me ahorró miseria ni desdicha. Me encontré solo y escribí poemas. Abdiqué de la luz. Ahora soy viejo y estoy perdido entre las sombras, enredado en el tiempo y en la muerte, como tú, madre mía...