jueves, 21 de diciembre de 2017






La ola montañosa de la bahía
tiene forma de madre; la Navidad
cuerpo de mujer que nunca tendrá edad.
Y yo tengo un poco de lotería
 
Un imperio que abarcar pretendía
el mar en su caja de seguridad.
Como cortar un árbol de la ciudad,
pintarlo de malva y que sonría.
 
Es tan difícil  que un niño no quiera
llenarlo con adornos y con luces
como meter el agua marinera
 
en la curva del puerto haciendo cruces.
La grúa no puede poner barrera
a AHORA  con el que das de bruces
 
CruzadoC


viernes, 20 de octubre de 2017

OCTUBRE EN EL NORTE


De la mañana de un sábado de octubre con uno de mis hijos en la playa de los Peligros surge esto.

 
El contacto de los pies y la arena,
un niño buscando negros cangrejos,
 sonido eterno del mar a  lo lejos.
Crecemos, nada que valga la pena
 
va a ser tan fácil como esto que suena.
Una madre que le tira los tejos
a lo que está detrás de los espejos .
El ahora que rompe la cadena
 
y nos recuerda que el tiempo se acaba,
que no durarán siempre nuestros pasos,
que por eso no hay que pone traba
 
a la belleza de nuestros ocasos:
el de la infancia luz feliz y brava,
ni el de una juventud con retraso.

  CruzadoC

miércoles, 27 de septiembre de 2017

AMSTERDAM

 
 
 
 
 
Viajar a Amsterdam era un sueño largamente prorrogado, hemos tardado mucho en visitarla, siempre surgían otros viajes, otros vuelos, otras oportunidades, pero a principios de este año sacamos los billetes para que este septiembre no hubiese vuelta atrás. M;uchos meses acumulando información e ilusión para emprender esta corta escapada, como lo son todas las que ahora nos podemos permitir. Pero lo bueno, si breve, dos veces bueno.

PRIMER DÍA

Tuvimos mucha suerte con nuestro vuelo que llegaba a mediodía dejándonos la tarde del jueves para tomar contacto con la ciudad. Del hotel al que llegábamos directas a través de la línea 13 nos tiramos a la plaza Dam, el centro histórico de Amsterdam, y al palacio Real, un paseo por los canales, unas fotos con las viejas bicicletas apoyadas en las barandillas de los míticos puentes y una esperanza: la casa de Anne Frank, para la que se recomienda encarecidamente tener entradas sacadas con anterioridad, cosa que no pudimos hacer porque en la web estaban agotadas desde dos meses atrás, así que caminamos atravesando las nueve calles hasta llegar a la Westerkerk, la iglesia junto al "escondite" de Anne y su familia. Allí nos pusimos a la cola que, milagrosamente, avanzó tan deprisa que en media hora y, mientras escuchábamos replicar las campanas que tanto compañía le hacían a Anne, ya estábamos dentro de la Casa Museo. Hay que haberse leído su diario para entender la visita y sentir lo que yo sentí: crujir el suelo que pisábamos sólo iluminado por una bombilla para simular las condiciones en las que vivió Anne Frank, como crujir la historia de la humanidad y la de uno propio que, como dice el padre de Anne, Otto Frank, se pregunta quien salvar  a los judíos en caso de otro Holocausto. Todo culmina en las estrechas escaleras que conducen a la falsa biblioteca que, una vez girada, deja al descubierto el escondite de atrás con sus dependencias. Allí sientes el Diario y te haces amiga real de Anne mientras buscas locamente el desván donde esa niña de catorce años se enamoró de un chico de dieciséis, Peter. No se puede acceder a él, pero a través de un cristal se ve este lugar mágico y la ventana desde la que los dos miraban un mundo en libertad que ya nunca conocerían.
 
 

Tras esta visita cenamos en uno de los famosos cafés marrones de Ámsterdam para coger fuerzas para el día siguiente.
 
SEGUNDO DÍA
 
Esta vez con entradas reservadas nos dirigimos bajo la lluvia, compañera casi segura en Amsterdam, al museo Van Gogh donde lógicamente no se pueden hacer fotos. Sólo tengo una con una réplica de un  retrato de él que había en los pasillos y que si estaba permitido retratar. La visita es espectacular y la organización del Museo intachable, empezando por el audio guía y terminando por el guarda ropa. Pensábamos dedicarle una hora y media- que es el tiempo medio recomendado- y estuvimos cuatro. Tuvo  mucho que ver, como anticipaba, la audio guía en castellano que explicaba cuadro por cuadro todo lo que había detrás de cada uno. Además de los manidos girasoles, me encantó el retrato de un niño que me recordó a mi hijo, la serie referida a los campesinos, las sillas de Van Gogh y Gauguin o  el Puente de Langlois. Con todo, lo que más me emocionó, fueron las citas del autor que sobre algunas obras iba reproduciendo el audio guía :
- "Unos buscan a Dios en un libro ( la Biblia), yo lo hago en una pintura"
 " Contemplar las estrellas siempre eme hace soñar de la misma sencilla manera que los puntos de un mapa me hacen imaginar pueblos y ciudades"
" La forma de entender la vida es amar muchas cosas"
La disposición de la tienda del museo es un espectáculo y una oportunidad de hacerse con una reproducción de alguna de sus obras como recuerdo. Larga vida a Van Gogh
 
 
A la hora de la comida probamos unas deliciosas croquet, unas bolas de carne típicas de Holanda y un queso del que aún guardo el sabor en el paladar, "Old Amsterdam". Cualquier de estas cosas resulta fácil de encontrar en alguna pequeña tabernilla o café alejándose un poco de la plaza Dam para no caer en precios turísticos y platos precocinados. Por la tarde visitamos alguna de las boutiques de las nueve calles, famosa zona de compras conocida por ser el lugar donde las firmas holandeses extienden su imperio y donde puedes encontrar desde una tienda que más bien parece un rastro con botas de piel grabadas con dibujos de serpientes frecuentada por una vieja mujer de pelo entre morado y rojo hasta auténticas tiendas de lujo de diseñadores vanguardistas. Desde allí al Madam Tussauds, el museo de cera y rumbo al famoso Barrio Rojo. Allí la vorágine de turistas, los escaparates con las prostitutas y el tremendo bullicio hizo que se nos olvidara hasta hacer fotos. Toda una experiencia que te hace meditar sobre los beneficios de la legalización del oficio más antiguo del mundo, igual que sobre la de las drogas blandas. Yo no sé si la regulación legislativa será buena o no en ambos casos, pero desde luego es mucho mejor que la que tenemos en España. Sólo la higiene de las prostitutas, su alta como autónomas ; o  sólo el hecho de que en Ámsterdam se consuma diez veces menos marihuana y cannabis  que en el resto de Europa así lo demuestran.
 
Y del Barrio Rojo directamente a cenar en el restaurante situado en la azotea de nuestro hotel, el Ramada Apollo, desde donde teníamos unas vistas que no podíamos dejar que se perdieran junto a un buen gin tonic. Y a descansar para el free tour de la mañana siguiente.
 
 
TERCER DÍA
 
Una opción que yo he descubierto hace poco y que tienen muchas ciudades son los free tour, se trata de un tour guiado en tu idioma  por la ciudad que valoras económicamente al final según lo mucho o poco que te hay gustado o la utilidad que te haya reportado. Allá que nos fuimos a la plaza Dam desde nos explicaron como nació esta ciudad en cuyo dique ( Dam) confluía el río Amstel, de ahí Amsteldam y finalmente Ámsterdam. Nos señalaron el Palacio Real, aunque el actual rey Guillermo y Máxima Zorreguieta no viven en él y  la Nieeuwe Kerk o Iglesia nueva donde se casaron los reyes. Nos comentaron en como en Holanda las iglesias no reciben subvenciones estatales - ni católicas ni protestantes-de modo y manera que tienen que subvencionarse como pueden. Y como pueden es como pueden. Por ejemplo, en este caso la Iglesia Católica lo hace hasta vendiendo semillas de marihuana, un dato sorprendente sobre todo para los más religiosos. Nunca te acostarás sin saber una cosa más. Después nos llevaron al Barrio Rojo donde está el templo budista, que la reina regaló a la comunidad asiática en agradecimiento a su labor en Ámsterdam; la Oude Kerk o Iglesia vieja construida ladrillo a ladrillo y poco a poco con el dinero que iba obteniéndose de los bolsillos de los  marineros por "pecar" con las prostitutas del barrio en el que se sitúa  a cambio  del "perdón" de la Iglesia. Desde allí fuimos al lugar donde se practicó la primera autopsia pública, en 1632, la cofradía de cirujanos de Ámsterdam, que tan bien retrató Rembrandt en su famoso cuadro, " lección de Anatomía.

A su lado el Mercado diario y los canales, amigos que te rodean durante toda la estancia.





 
Un poco más abajo el edificio donde nació el capitalismo a través de la creación por parte de estos mismos marineros de la Sociedad Anónima, de las acciones,  de manera que si un barco se hundía no era su propietario el que quedaba totalmente arruinado de por vida. Aquí descubrí que la propia Manhattan fue inicialmente , no New York-como hoy la conocemos- sino New Ámsterdam.
 

 Placas en el suelo del barrio judío iguales a las de Berlín con el nombre y fecha de asesinato de los judíos que fueron llevados desde Ámsterdam a campos de concentración.

Y prácticamente terminamos el tour en un sitio maravilloso y creo que poco conocido, un pequeño paraíso escondido: Begijnhof. La casa de las Beginas, mujeres solteras  que fundaron una congregación  católica dedicada a la ayuda a los necesitados , pero libres de mantener su riqueza y de marcharse para casarse cuando quisieran. En la  época  medieval, siglo XV, fueron tomadas por brujas y asesinadas arrojándolas al agua con bolsas llenas de gatos. Hoy, una vez muerta la última begina, este centro se ha convertido en un remanso de paz que acoge a las mujeres maltratadas o en la indigencia y para cuyo ingreso hay una lista de espera  de años. Su interior alberga una pequeña iglesia con sorpresa para los españoles: allí fue donde Paco de Lucía huyó para casarse con la hija del general Varela, Casilda Varela, en los años setenta.

Antes de entrar a la casa de las Beginas, nos encontramos con el Museo histórico cuya entrada esta presidida por una maravillosa obra que  la artista holandesa Bárbara Broekman creó en 2012. En  el registro de Amsterdam hay inscritas 180 de las 220 nacionalidades que existen y en este tapiz se recogen a modo de patckwork cada una de ellas. España está representada con el mantón de manila y a ella le acompaña el siguiente texto: " Mi ciudad, una fiesta de la diversidad". Son cosas que sólo descubres con guías como el nuestro.

 
Y nuestra última tarde la dedicamos al mercadillo Albert Cuyp, que en mis investigaciones previas al viaje se me había  aparecido como un lugar donde podría  encontrar telas interesantes. Pero no sólo telas, había puestos callejeros de todo tipo, así como de alimentación y bares y cafeterías. Allí hicimos  nuestras compras finales, comimos y pasamos una tarde como las de Candem Town en Londres cuando aquello no se había convertido todavía  en un gigante bazar chino. Espero que no le pase lo mismo al Albert Cuyp de la vieja Ámsterdam.
 



 Rematamos la jugada con un postre muy típico consistente en dos capas de barquillo redondas separadas por otra de caramelo: strudel, delicioso.
 
Del Albert Cuyp a un último paseo por los canales ....
 

 Nos faltaron muchas cosas por ver, el Museo Rembrandt la que más  me pesó, me hubiera hecho falta un día más la menos, así que habrá  que volver. Me quedo con una frase de nuestro guía:" Ámsterdam es una ciudad que siempre ha acogido a los perseguidos y refugiados, los sigue acogiendo y los acogerá siempre"  
 
CruzadoC



lunes, 8 de mayo de 2017

CUANDO SE CIERREN LAS MANOS DEL POETA




Cuando se cierren las últimas manos
que escriban poesía yo abriré
mi caligrafía y pondré en pie
al ejército de miedos ancianos

-generales de los pasados canos,
soldados de un futuro comité-
hoy desarmado por el punta pié
de vivir desde "ahoras" tempranos.

Mientras tanto seguirá habiendo versos
-como dijo Bécquer- en el presente
de "ojos que reflejen" cuantos anversos

de "ojos que los miren" tengan de frente.
Yo abandono cuando los universos
den fin, poeta, a tu última simiente

lunes, 23 de enero de 2017

OLVIDARÀS


Somos tiempo.
Todos.
Ese viejo zorro
Lleno de nada
Lleno de todo.
Y me alegro.
A pesar de que ese tiempo
Se pasa
Y dejará atrás
El cansancio,
Los pies en la cara
cuando te metes en mi cama"grande ",
Los ojos rancios
De hambre,
El dolor de espalda,
Una hernia por cargarte.

Ese todo me traerá de vuelta
A la mujer que yo era
Antes d ti,antes de vosotros
Y de vuestros rostros.
Volvere a escribir
Sin que me quitéis la pluma
Y empecéis a reír
Porque habéis pintado
Una luna en la pared;
Volveré a coser
Sin esconderme detrás de los" tente",
De los balones y de los trenes.

Pero esa nada
Me arrebatarà implacablemente
La música que bailan las sábanas
Antes de dormir y los cuentos,
Que extraigo de mi mente
Como oro de un yacimiento,
Para que vuestros sueños sean
Sueños de niños que se atrevan.
Ese zorro viejo me dejará
Sin los"te quiero
Hasta donde se acaban los números,
Te quiero
hasta donde se choca el volador ".
Serà más húmedo
El semblante de mi corazón
Sin vosotros dos.
Vuestro espacio propio
Nos separarà para siempre.
Como tiene que ser.

Yo ya no seré
Un semidiós,
Ni mágica
-como tu hermano me llama
Simplemente porque soy vuestra madre-.
No copiaràs mis manías,
Se acabará este desastre de vida,
Cogerás otras manos
Y recorreràn otro camino tus pasos.
Y yo me alegraré.

Andando el tiempo,
Olvidaràs,yo no,
Los buenos días en el oído
Para que no
Fuera doloroso tu despertar;
Olvidarás,yo no,
El abrazo inmenso
Que me dabas al salir del colegio;
Olvidarás las voces de las marionetas
Que salían de detrás
De una mujer
Que había tenido una mala mañana.
Hoy se convertirá rápido en ayer.
Olvidarás que no había nada
Que tu amor por mí no arreglara.
Olvidarás.
Como tiene que ser.
Pero yo no olvidaré.

CruzadoC

viernes, 23 de diciembre de 2016

AHORA


Cuantas navidades celebraremos
antes de comprender "La Navidad";
cuantos tiempos tendremos sin calidad
antes de vivir presentes supremos.


Cuantas guerras, de balas y extremos,
de pasados, futuros y ansiedad,
antes de descubrir que no hay "Verdad";
cuanta agua pueden batir nuestros remos.


Cuantos diciembres más podremos hacer
como que sólo estamos viendo luces;
y cuanta nieve aguantaremos caer.


Con la respuesta nos damos de bruces:
el Ahora es todo lo que puede ser,
aquí donde se hayan todos los cruces.
CruzadoC
FELIZ NAVIDAD


jueves, 15 de diciembre de 2016

BERLIN




 El día de nochevieja siempre hago una lista de propósitos que trato de cumplir a lo largo del año, a finales del 2015 me propuse que este sería un año de viajes, pero Berlín no estaba en mi lista. Como siempre, los mejores planes surgen sobre la marcha. Este lo he hecho acompañada de mi compañero de vida que ha resultado ser también un gran compañero de viaje y desde aquí le doy las gracias.

MI primera sensación de Berlín fue frío, no sólo frío meteorológico( que quizá en octubre no era intenso), sino que sentí un aire bélico cortándome el aliento. Lo primero que hicimos-por recomendación mayoritaria- fue una visita guiada por la parte histórica en la que nada más comenzar la guía nos advirtió que esta ciudad era como un cuadro abstracto, que al principio te resulta inexplicable y hasta feo, pero que, una vez comprendes por qué está allí esa raya o ese punto,  puedes llegar a amar. Lo mismo le pasa a Berlín con la historia, te exige conocer su historia para poder disfrutarlo. Y eso fue lo que hicimos el PRIMER DÍA.

Hay muchos Berlines. Empezamos por el Berlín prusiano  recorriendo la universidad Humboldt o la maravillosa plaza de los Gendarmes con sus dos iglesias gemelas ( la luterana y la cristina) ; para seguir con el Berlín del tercer Reich( apasionante) y acabar con el Berlín de la Guerra Fría 

 Esta es la piedad de  Khate Kollwitz, una artista alemana pacifista exiliada al inicio del nazismo que perdió a su hijo en la primera Guerra mundial y a su nieto en la segunda.
 Aquí está la plaza Bebel, en la que figura una inscripción de Heine grabada mucho antes de la llegada de los nazis y en referencia  a la Inquisición Española que se erigió , por desgracia, como un augurio de lo que habría de venir " Es sólo un preludio, allí donde se empiezan quemando libros, se acaban también quemando personas."Y así sucedió. En el 33 Hitler ordenó quemar todos los libros opuestos al nazismo de la Biblioteca de la Universidad ubicada en esta plaza ( las fotos en blanco y negro las tomé en el Museo de la topografía del terror). Lo que vino después todos lo conocemos
.
Este mural representa la división que marcó Berlín entre el año 61 y el 89 a través de este muro de la vergüenza por cuya culpa se calcula que murieron unas 200 personas tratando de cruzarlo durante los años de la Guerra Fría. A mi marido y a mí nos encogió el alma esta toma.
Tras tomar un tentempié en el Café Einstein frente al Check Point Charlie( el nombre le viene del alfabeto militar) y escuchar la historia de como este punto fue el lugar donde pudo haberse iniciado la tercera guerra mundial si los tanques , primero americanos y después soviéticos, no hubiera dado cinco pasos atrás, luego otros cinco, y muchos cincos más hasta perderse de vista fuimos al Memorial al pueblo judío, al famoso monumento en el que perderse era obligatorio, había  que sentirse perseguido, confundido, pequeño....como se sintieron los judíos. 
Por la tarde fuimos  por nuestra cuenta a visitar la East Galery y el famoso muro lleno de graffitis

Y  de noche nos marchamos a escuchar a la filarmónica de Berlín, un momento que guardaré para siempre en mi cajita de los recuerdos. De vuelta al hotel íbamos encontrando cosas curiosas como esta obra artística en plenas escaleras del metro.



 SEGUNDO DÍA: no podíamos marcharnos de Berlín sin ir al campo de concentración ( que no de exterminio ) más cercano: Sassen hausen De esta visita sólo conservo la foto en la estación porque el corazón me impidió fotografiar nada. Los horrores que vimos y hasta sentimos casi nos obligaron a continuar por la tarde con la historia del genocidio que no sólo fue judío, sino que abarcaba a homosexuales, comunistas, pacifistas, todo tipo de políticos opuestos al nazismo y a los que Hitler llamó " asociales". Asocial hubiera podido ser un autónomo que rechazaba dos veces un empleo, es decir, que si lo que uno piensa es que a él no le hubiera tocado...pues puede que si, todo el que no alzaba la mano acababa de la misma manera. Por este campo de concentración, que sólo en contadas ocasiones fue usado para exterminar , por ejemplo, soldados rusos, pasó Largo Caballero. Un dato que yo desconocía y que me sirvió muchísimo para encajar determinados huecos históricos que tenía en mi cabeza.
Berlín es una ciudad que ha pedido perdón al mundo y que ha sabido así cerrar la brecha que separaba a los alemanes, quizá podría ser una idea para otros países como el nuestro que continua dividido. Quizá salir a pedir perdón cambiara las cosas. Por cada rincón, especialmente en el barrio judío, hay homenajes a este pueblo perseguido: cementerios y placas en el suelo con el nombre y la fecha de asesinato ( porque sin más vueltas así lo llaman, lo que fue,  asesinato) pueblan este rincón cercano a la Sinagoga. Muchas ganas de llorar en este barrio.


EL TERCER DÍA  fue de mercadillos , Flohmark y toda su vanguardia mezclada con lo vintage nos condujo a un precioso parque lleno de bicicletas y de nuevo a la plaza de los Gendarmes-nuestra favorita, ya se ve- en metro para devorar un chocolate delicioso en una famosa pastelería conocida por sus réplicas en este dulce de monumentos históricos y así coger fuerzas para enfrentarnos otra vez al pasado: a la topografía del terror, donde se exponen ampliamente fotografías de los horrores nazis desde el 33 al 45 ubicada precisamente en lo que fueron los cuarteles de la Gestapo. Para mí fue estremecedor ver ilustrada la historia de este modo que no es sino el  modo alemán  de, otra vez,  pedir perdón. 

 EL CUARTO  DÍA completo lo dedicamos al arte callejero( esta imagen de Anna Frank junto al museo que lleva su nombre me inspiró tanta ternura que le dediqué un poema) y a los escaparates de diseño y decoración  del barrio judío. En una de las esquinas la tienda vintage( concepto que tanto me gusta) " Humana" te llamaba a entrar, un estilo diferente de shopping





 Tacheles , comida en el restaurante-totalmente recomendable- Republik Berlín junto al lago y noche en el Bundestag con visita guiada y  vistas a toda la ciudad. No pude evitar pensar que desde allí se toman las decisiones europeas que acatamos y marcan tan fuertemente  nuestro destino.
ÚLTIMO DÍA:  antes de coger el avión ya sólo quedaba tiempo de decir adiós a Marx y Engels , cerca de la avenida Under Der Linden( avenida bajo los tilos-tilos que Hitler mandó talar para que pudieran lucir mejor los desfiles nazis por las amplia calle- tilos que, como aquellos libros quemados, no volverán) 


AUF WIEDERSEHEN, BERLIN